Salvatore Santaella

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Quiero compartir mi testimonio acerca del sobresaliente trabajo profesional, así como del trato personal que recibí antes, durante y después de mi operación de cirugía benigna de próstata con robot llevada a cabo en el Norris Comprehensive Cancer Center and Hospital de la Universidad del Sur de California (USC) y liderada por el Dr. René Sotelo. Agradezco su guía, la asertividad de su conocimiento y la espléndida atención brindada por la institución. Esta es mi historia:   Después de vivir días de angustia, luego de que una biopsia arrojara como resultado cáncer de próstata, decidí operarme en los Estados Unidos, de la mano del Dr. René Sotelo, quien no solo rectificó el diagnóstico, revisó las láminas —que indicaban que no había cáncer—, repitió la biopsia, confirmó que, en efecto, no padecía esta enfermedad y entonces realizó una cirugía benigna de próstata para llevarme a la normalidad que experimento al día de hoy.   Durante mi preoperatorio, el equipo médico de este centro asistencial diagnosticó que yo no debía ser operado de cáncer de próstata, pues solo presentaba aumento en su tamaño. Decidí, un mes después, someterme a la operación en Los Ángeles, California, y enfrentar todos mis temores de quedar con incontinencia e impotencia sexual.   Las manos del Dr. Sotelo y su desempeño en el robot Da Vinci como nueva técnica, tal como nos lo advirtió, resultó poco invasiva; además de que me permitió una rápida recuperación. Sorprendentemente, a pocas horas del postoperatorio pude caminar y al día siguiente paseaba por los pasillos del centro asistencial. La recuperación casi inmediata de la continencia al retirar la sonda, y la de la función eréctil luego de dos meses, me permiten afirmar que restablecí mi vida con normalidad.   Fue un verdadero privilegio haber sido operado por un venezolano de tal nivel académico. Había analizado, durante varias semanas, las alternativas técnicas y médicas que existían en los Estados Unidos para lidiar con mi enfermedad. Llegué a la conclusión de que su técnica era la ideal. En mi caso, tuve la suerte de ser referido por mi cuñado, Anthony D’Orazio, quien me informó de los nuevos procedimientos y logros realizados por el Dr. René Sotelo.   Al Dr. Sotelo y su equipo, a Patricia Delgado, a María González, a Susan Sandez, al Norris Comprehensive Cancer Center and Hospital de la Universidad del Sur de California, en nombre de mi esposa y de mi familia: infinitas gracias. Salvatore Santella Valencia – Edo. Carabobo. Venezuela.