Urología en jóvenes: Cáncer de testículo

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Por Dr. Octavio Almanzor

Los testículos representan las principales glándulas sexuales del hombre.Se encuentran por debajo del pene, en una bolsa de piel llamada escroto y sus funciones son la producción de espermatozoides y la secreción de una hormona sexual llamada testosterona, que tiene que ver con el desarrollo sexual del hombre. En comparación con otros tipos de cáncer, el cáncer de testículo es relativamente infrecuente y representa aproximadamente el 2% de todos los tipos de cáncer en el varón. La edad más frecuente de aparición es alrededor de los 25 a 30 años y es mucho menos frecuente después de los 50 años. Los factores de riesgo para desarrollar cáncer de testículo incluyen: Testículos no descendidos al momento del nacimiento, antecedentes familiares de cáncer testicular, enfermedades virales de la infancia, como la parotiditis e incluso infertilidad.

Cáncer de tésticulo -Características

Habitualmente, este cáncer no ocasiona síntomas, solo el crecimiento de uno o ambos testículos. Ante la sospecha, el médico realiza un examen físico completo y el ultrasonido de escroto – el cual puede mostrar la presencia y el tamaño de una masa tumoral en el testículo-. Además de ciertas pruebas de laboratorio en sangre que miden la presencia y el aumento de algunas sustancias que funcionan como marcadores tumorales del cáncer de testículo, como lo son la de alfa fetoproteína, la lactato deshidrogenasa y la determinación de hormonas gonadotropoina coriónica humana subunidad B. El diagnóstico se basa en el examen clínico, en los hallazgos histopatológico de células tumorales dentro del órgano. En tales caso, será necesario realizar más exámenes para saber si el cáncer se ha diseminado desde el testículo a otras partes del cuerpo. La determinación de la etapa de la enfermedad ayuda a planear el tratamiento completo. El tratamiento debe ser multidisciplinario, donde intervenga el urólogo, el oncólogo médico y el radioterapeuta. En general, depende de la edad del paciente, del tipo de tumor y de lo avanzado que éste se encuentre aunque se calculan tasas de curación de hasta el 95% de los casos, sobre todo aquellos detectados de manera temprana. orquitectomia La cirugía llamada orquiectomía radical consiste en la extracción del testículo y frecuentemente es suficiente para la curación completa del paciente. Después de la cirugía el paciente conserva exactamente la misma potencia sexual y la misma capacidad de paternidad, debido a que conserva el testículo sano. Si el paciente lo desea, se le puede colocar una prótesis en el lugar del testículo extirpado en la cirugía. En los casos en los que el paciente tenga un solo testículo, y éste esté afectado por el cáncer, será necesario realizar una cirugía donde se extraiga solo el tumor y se conserve el resto del tejido testicular sano. En caso de extensión tumoral por fuera del testículo y dependiendo del tipo de tumor, pueden ser necesarias tanto la quimioterapia como la radioterapia, las cuales se administrarán por el oncólogo médico o el radioterapeuta, respectivamente.Estas dos modalidades de tratamiento pueden interferir con la producción de espermatozoides, por lo que la preservación de semen en bancos biológicos es necesaria en estos pacientes. La quimioterapia consiste en el uso de fármacos especiales capaces de destruir cancerosas que quedaron en el cuerpo después de la cirugía, aunque puede ser el tratamiento inicial si el cáncer está en un estadio avanzado, es decir, si se ha diseminado fuera del testículo antes de la operación. La mayoría de los fármacos tienen algunos efectos secundarios que incluyen náuseas, pérdida de pelo, fatiga, diarrea, vómito, fiebre y escalofríos. En el caso de la radioterapia, se emplean ondas electromagnética de alta intensidad que destruyen las células cancerosas y que reducen el tamaño de los tumores residuales. Los efectos secundarios de la radioterapia dependen principalmente de la dosis del tratamiento. Estos comúnmente son: fatiga, cambios en la piel donde se realiza el tratamiento, pérdida de apetito, náuseas y diarrea. Dado que el cáncer de testículo es curable cuando se detecta precozmente, los expertos recomiendan la realización mensual de una autoexploración testicular después de una ducha caliente – cuando la bolsa escrotal está más relajada-, en busca de abultamientos, engrandecimiento o alguna otra anormalidad; así mismo, tratar de identificar si existe la presencia de dolor o molestia al momento de la exploración, así como sensación de pesadez. Siempre es importante consultar a un médico para determinar la causa de cualquiera de estos síntomas. El cáncer testicular puede recurrir. El seguimiento puede variar según el tipo de tumor y, en general, los pacientes son examinados por el urólogo 2 o 3 veces por año con tomografías y estudios de sangre.