Cistitis recurrente en la mujer: mitos y realidades

Facebooktwittergoogle_pluslinkedinmail

cistitisPor Dra. Vanda Daniela López Gunther Las infecciones urinarias están relacionadas con mala higiene: Mito No está demostrado que el aseo urogenital frecuente prevenga las infecciones urinarias recurrentes. De hecho, la exhaustiva y frecuente limpieza del área genital, los lavados vaginales o duchas y el uso frecuente de jabones contribuye a eliminar parte de la flora normal y los gérmenes que mantiene la acidez vaginal, con lo cual se permite el crecimiento de otras bacterias u hogos que pueden causar enfermedades. De igual manera, el uso de preservativos que contienen espermicidas aumenta la probabilidad de infecciones urinarias. Debe, sin embargo, mantenerse un correcto aseo urogenital, teniendo la precaución de limpiarse de adelante hacia atrás (en sentido hacia adelante) para evitar traer gérmenes del área anal hacia la vagina y la uretra. Las infecciones urinarias pueden adquirirse en baños públicos: Mito Si bien es cierto que la mayoría de las mujeres experimentan incomodidad al utilizar los baños públicos y evitan sentarse en la poceta por razones de higiene, no se ha demostrado transmisión de bacteria desde el asiento de la poceta. De hecho, la mayoría de los gérmenes sobreviven durante muy poco tiempo en un ambiente inerte. En todo caso el inoculo bacteriano es escaso y una persona con un sistema inmunológico competente debería ser capaz de defenderse adecuadamente. Tampoco se ha demostrado la transmisión de enfermedades de transmisión sexual (VPH: virus de Papiloma Humano –verruga genitales- o VIH: virus que causa el SIDA) por sentarse en pocetas de baños públicos. No obstante, se recomienda el aseo del asiento con paños o la colocación de cobertores de papel descartables. Igualmente puede ser útil orinar en dispositivos descartables del tipo de conos que le facilitan a la mujer la micción en posición de pie y evitan el tener que sentarse en la poceta. Las relaciones sexuales predisponen a cistitis: REALIDAD Muchas mujeres sufren lo que antes era conocido como la cistitis de la “luna de miel”. La razón por la que ocurre con frecuencia infecciones urinarias después del coito obedece a que la uretra de la mujer es más corta, su diámetro es más grueso que el de la uretra del hombre y está más cerca de la vagina, por lo que las bacterias en el área genital pueden pasarse rápidamente hacia la uretra y de allí ascender a la vejiga. Por otra parte, el pene sirve como un mecanismo facilitador para el paso de dichas bacterias. El estreñimiento es un factor de riesgo para cistitis recurrente: REALIDAD La impactación fecal afecta el adecuado vaciamiento de la vejiga. En pacientes que sufren de estreñimiento crónico, se ha demostrado que aumenta el volumen vesical al cual se desencadena el vaciamiento y éste tiende a ser incompleto. El arándano rojo (cramberry) previene la aparición de infecciones urinarias recurrentes: Realidad. Algunos componentes presentes en el arándano rojo (proantocinidinas) producen inhibición del fenómeno de adhesión del factor P de la fimbria de la E. coli al tracto urinario (la fimbria es una especie de pelo que le permite a la bacteria unirse a la pared interna de la vejiga) y con ello evitan la formación de biopelículas (una especie de capa protectora para la bacteria dentro del tracto urinario y que le confiere resistencia a ser erradicada por antibióticos). Los estudios clínicos sugieren que existen otros mecanismos no del todo conocidos por los cuales el arándano rojo o cramberry puede ayudar a prevenir la cistitis, ya que está demostrado que la presentación en jugos natural es mejor que las tabletas. Sin embargo, el lado negativo es que los jugos contienen mucha azúcar y hay que tener cautela con la sobrecarga de glucosa. La diabetes es causa de cistitis: Realidad. La incidencia de cistitis es más frecuente en diabéticas. Ello obedece a que el descontrol metabólico y la incompetencia del sistema inmunológico pueden favorecer el sobrecrecremiento de bacterias en pacientes diabéticas. Por otra parte, en los estados avanzados de la diabetes, con neuropatía diabética, puede aparecer un daño neurológico en los mecanismo de control de la vejiga (Vejiga neurogénica) y en estos casos hay disminución en la percepción del llenado vesical, así como vaciamiento incompleto (vejiga flácida), con la consecuente aparición de infecciones urinarias. El embarazo es causa de cistitis: Realidad. El embarazo es una condición de supresión inmunológica per se. La mujer está bajo influencia de la progesterona, que es una hormona que produce relajación de la musculatura lisa (El músculo liso está presente en los conductos urinarios: uretra, uréteres y en la vejiga). Al inhibir el peristaltismo natural de los uréteres y relajar la uretra, favorece el ascenso bacteriano desde la uretra a la vejiga y eventual paso de bacterias hasta los riñones. Además, durante el embarazo, especialmente el primer trimestre, se suprime fisiológicamente el sistema inmune. Es importante que la mujer embarazada con síntomas de cistitis sea evaluada por su ginecólogo, ya que las infecciones urinarias son la principal causa de abortos en el primer trimestre del embarazo y de partos pretérminos en el tercer trimestre del embarazo.